Cómo eran las geishas en Japón

Geisha

Uno de los iconos más conocidos de Japón es, sin duda, una geisha. Pero, ¿qué es una geisha?

Las geishas y lo que representan

Para quien no conozca la palabra geisha, se refiere a una artista cuyo objetivo era el de entretener, muchas veces, de forma sensual, tanto a los anfitriones como al resto de invitados que se tenían en fiestas, banquetes, reuniones, etc.

Si bien se sabe que las geishas fueron principalmente femeninas, lo cierto es que también se pueden encontrar algunos hombres pero estos son muy escasos.

Una mujer se empezaba a formar como geisha desde la misma infancia pero no es hasta los quince años que no comienza a ser enseñada para ello (a tratar a los hombres, a lidiar con los problemas, a manipular, etc.). Algo así como una Geisha Academy.

Desglosando el término geisha, nos encontramos con dos caracteres, Gei, que significa habilidad; y Ka, que significa persona. Una persona con habilidad. Pero en la antigüedad no se las consideraba como un elemento sensual, sino como uno de compañía y recreación. En la era Edo y la era Meiji, las personas, hombres o mujeres, que destacaban en alguna arte, eran considerados como tal, geishas de los demás.

La vestimenta de una geisha

¿Te has preguntado alguna vez cómo se viste una geisha? Una de las características por las que destaca es, sin duda, el maquillaje que llevan. Y es que, una geisha va con la cara completamente pintada de blanco y solo un pintalabios rojo y algunos adornos alrededor de los ojos o de las pestañas hacen que tenga un aspecto diferente y a la vez llamativo. De hecho, hay dos leyendas que pueden aclarar un poco el motivo por el que las geishas se maquillan de esa forma.

La primera de ellas habla de un hombre que, tras un largo viaje por Europa, al regresar a Japón contaba la historia de muchas mujeres con rostros pálidos, simulando el blanco.

Por otro lado, otra de las leyendas que hay atribuye el origen del maquillaje a China ya que, en esa época (hablamos de la era Heian, del 794 al 1185 d.C).

En cuanto a la ropa, hablamos de una mujer con una determinada ropa interior (porque llevaban unas cintas largas de color blanco alrededor del pecho y las caderas a modo de cubrir con ellas sus partes íntimas.

Encima de eso suelen llevar una prenda con forma del cuello del kimono que llega hasta las rodillas y, por encima, el nagajuban, una combinación especial. También se completa todo el conjunto por una blusa, hadajuban, el kimono y unos calzones largos para que no se le viera nada.

Como ves, iban vestidas con muchas prendas y tenían que moverse con todo ello alrededor de las fiestas y reuniones.

Tener una geisha al lado daba mucho poder antaño ya que estas no eran baratas, pero aun así, muchos hombres querían seguir teniendo su compañía y habilidades cerca.

Aunque no lo creas, las geishas siguen existiendo, aunque no como en su época dorada. Habrá que hacer un viaje a Japón para disfrutar de ese tipo de “diosas” para muchos japoneses (y de otros países).

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