Zona de restauración del XX Saló del Manga de Barcelona

Cuando hace tres años el Saló del Manga se trasladó a Fira de Barcelona, su tema central fue la cocina en el manga, y por este motivo se creó una zona de restauración con stands de restaurantes japoneses como nunca antes se había podido encontrar en el salón. En aquella primera ocasión fue una de las zonas más concurridas del salón, y sin duda también fue un buen negocio para los restaurantes participantes, pues desde entonces ha sido una zona indispensable del salón, y además, una que no deja de crecer, siguiendo el ritmo del salón, que tampoco ha dejado de crecer desde entonces.

Esta año la zona se trasladó al Palau 1, cosa que además de contribuir a aprovechar mejor esta parte del recinto, permitió que la zona fuera más amplia (realmente lo ha necesitado), y la zona habilitada con mesas para poder comer con calma ha crecido lo suficiente como para dar cabida a buena parte de los comensales que cada día hacían largas colas para adquirir algunos de los platos japoneses que ofrecían.

El nombre de stands se ha mantenido constante (once), entre los que la mayoría de los participantes del año pasado han repetido. Entre los asistentes este año encontramos a Ikkyu, el más veterano de todos, que ya ofrecía sus platos cuando el salón todavía se celebraba en La Farga de L’Hospitalet. Y aunque no es un restaurante, un año más hemos podido disfrutar de los magníficos daifuku que también hace muchos años que no podemos dejar de comprar. También hemos podido encontrar los ya conocidos stands de Yatai, UDONya, Bouzu y aunque no es un restaurante per se, también ha repetido la pastelería Ochiai, que al igual que el año pasado además de sus dulces también ofrecía diversos platos para comer. Bubels también repetía, aunque este año diría que ha ampliado su oferta culinaria. Entre los que se estrenaban este año encontramos el restaurante Osaka, Dos Palillos, Komekome y Obento.

La oferta era realmente impresionante y variada, y la gente tenía ganas de degustarla si hemos de hacer caso de las grandes colas que se formaban cada mediodía. Personalmente no entiendo en absoluto la gente que es capaz de pagar  3 euros por un bol de fideos instantáneos que en el supermercado oriental de la esquina puede conseguir por tan solo 1 euro, desaprovechando la oportunidad de probar la comida de verdad, con la excusa que es demasiado cara, a pesar de que comparativamente el que es realmente caro son los fideos… pero las largas colas que se formaban cada día en los stands con este tipo de oferta realmente son testigo del éxito que tuvieron. Yo por mi parte, prefería comer mejor y más variado, así que decidí probar cada día un menú distinto. Y como bastantes de los restaurantes ofrecían obento por un precio razonable, cada día probé uno diferente.

Los precios de las comidas no se si están regulados o si hay algún tipo de compromiso entre los stands para ofrecer precios similares, cuando no iguales, por los mismos platos. Así, los obento valían 7 euros, menos en el caso de Ikkyu, que solamente costaba 6.5 euros. Lo que ya no era tan igual era su cantidad y calidad. Sobre la calidad, la verdad es que a pesar que en algunos casos me llevé una pequeña decepción, todos me parecieron bastante buenos. La cantidad (yo soy de los que les gusta hartarse, no pasar hambre) es un tema totalmente distinto, y en este aspecto el ganador absoluto e indiscutible fue el bento que probé el jueves, el de, que casualidad, el stand Obento.

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En Obento ofrecían el menú más variado de todos, donde sobre una base de arroz o fideos, podías añadir diversas opciones (Creo que conté hasta doce diferentes) en tres modalidades (primeros, segundos,…). En mi caso elegí tofu (por su aspecto pensaba que sería mopu tofu, pero la verdad es que no picaba en absoluto), carne, verduras, y un curry un poco decepcionante por que era muy flojo. En conjunto, como podéis ver en la foto, una bandeja bastante imponente con diversos sabores y suficiente para llenar el estómago más exigente. La verdad es que por lo que escuché los encargados son chinos, no japoneses, pero no quedé nada decepcionado.

Al día siguiente probé el obento de Ikkyu. Era un poco mas económico que los otros, y también bastante completo, pero quizás un poco demasiado “soso”. Incluía un poco (muy poco) de arroz, yakisoba, una solitaria gyoza, unas bolas de calamar, un poco de verdura y un encurtido. Aceptable, pero justito.

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El sábado a la hora de comer tenía un poco de prisa, así que opté por el stand que tenía menos cola, Dos Palillos. Y la verdad, creo que ya se por que era el que tenía menos cola. El obento la verdad es que era bastante escuálido, y no tenían una gran oferta adicional. Pero había prometido probar todos los bento distintos que pudiera, así que me lancé. La comida estaba muy buena, pero era del todo insuficiente para un estómago como el mío. La verdad, creo que su relación cantidad-precio era la peor de todos. Incluía, sobre un lecho de arroz, unas piezas de kara-age, unas cuantas gyoza y cuatro verduritas mal contadas.

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Finalmente, el domingo dejé los bento para concentrarme en el bol de arroz con katsu del Yatai. No era demasiado grande, pero estaba bastante bien. Y me dejó suficiente espacio para, más tarde, cuando los restaurantes empiezan a hacer las ofertas de última hora para no tener que tirar la comida que sobra, poder probar las gyoza y los takoyaki de Bouzu (las gyoza estaban un poco resecas, pero los  takoyaki estaban de vicio), o comprar un par de onigiri para después cenar en casa.

Y no quería dejar de mencionar los nikuman de Ikkyu, de los que cada año cae uno como mínimo, con mucha mostaza japonesa (no hagáis caso cuando os digan que pica mucho, ¡¡¡¡¡de esta forma están insuperables!!!!!), los ya mencionados daifuku, y los dorayaki que ofrecen bastantes de los stands (pero creo que ninguno comparable con los de Ochiai). Y evidentemente todo bien regado con unas Asahi (todavía no entiendo por qué Dos Palillos tan solo tenía cerveza alemana, y además de una marca desconocida).

Y aunque no lo probé, los kakigori (en un stand, no recuerdo cual, que tenía la máquina para picar el hielo a la vista de todo el mundo) diría que tuvieron mucho éxito.

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