Kadomatsu (門松)

Como ya os comentamos, el Kadomatsu significa literalmente “puerta(kado) de pino(matsu)”, y básicamente se trata de un adorno floral formado por cañas de bambú, símbolo de la persistencia, y de pino, símbolo de la larga vida, que se colocan en la entrada de las casas y tiendas, para dar la bienvenida a los dioses de la buenas suerte que nos visitan y como residencia temporal para ellos. Generalmente se colocan a mediados de Diciembre y se dejan hasta el siete de Enero, día en que se dice que los dioses regresan al cielo, aunque las fechas “oficiales” para colocarlo y sacarlo serían el 30 de Diciembre y el 1 de Enero, ya que es básicamente un adorno para el Año Nuevo.

Eso sí, no conviene colocarlo en ningún caso el 29 de Diciembre. Y es que los japoneses son muy supersticiosos con las fechas que al leerlas, por causas fonéticas, que no de escritura, se pronuncian de forma demasiado parecida a algo que puede representar enfermedades, sufrimientos o cualquier otra desgracia por el estilo. Así, 29 se pronuncia “nijuukyuu”, que suena igual que la expresión japonesa para “doble sufrimiento”.

El diseño del Kadomatsu varía de un sitio a otro según las tradiciones locales o los materiales más habituales, pero en general siempre incluyen bambú, que es sinónimo de longevidad; pino, que simboliza la prosperidad; i ramas de ciruelo, que simbolizan la firmeza y la constancia.

Si lo miras fríamente, el kadomatsu puede parecer una estructura de ikebana con materiales concretos, y es que en este arte tradicional japonés se utilizan habitualmente tres ramas, como los tres trozos de bambú que suele tener el kadomatsu, y en ambos casos también suele utilizarse cuerda de paja para unir los elementos. Los tres palos de bambú que forman el kadomatsu están situados a distintas alturas y representan, por orden de mayor a menor altura, el cielo, la humanidad y la tierra.

Como he dicho anteriormente, se supone que el Kadomatsu sirve de residencia para los dioses que bajan a la tierra, tratando de que estén cómodos y así reporten alegría, riqueza y felicidad a la casa que los ha acogido. Sin embargo, la mezcla de tradición y modernidad también a llegado al kadomatsu, y actualmente es bastante habitual que sean meros productos de plástico, mucho más baratos.

En Enero, durante la segunda quincena del mes, suelen haber numerosos festivales de purificación por el fuego, en los que es habitual quemar los kadomatsu par así liberar los espíritus que se hayan alojado en ellos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *